Larga vida a las lagartas


Ayer ya os avanzaba un poquito del tema de este post, las Basic Bitches. Un 
estereotipo de mujer que está dando mucho de qué hablar. 

El término aparece por primera vez en 2009 en el urban dictionary, un excepcional 
termómetro para tomar la temperatura de los temas que llegarán a España en 3 ó 4 
años y de los que medio mundo ya estará cansado de hablar. Lo normal es que algo
aparezca en el urban dictionary y desaparezca tiempo después, como sucedió con BadBitch (lo contrario de las basic bitches). 

Quien sabe si porque a las bad bitch les importa un pimiento o porque las basic se 
sienten demasiado ofendidas, lo cierto es que el tema de las basic sigue tan candente 
como en 2009 y tocó techo el pasado mes cuando College Humour (algo así como Me 
Resbala) y Vice recuperaron el estereotipo para burlarse de él. 

Apaga y vámonos, con esto se armó la marimorena y numerosas blogueras y columnistas sacaron pecho para sentirse orgullosísimas de ser unas sosas de manual. 

Pero entonces, ¿en qué consiste ser una basic bitch?, ¿y una bad bitch?, ¿tenemos una versión castiza de ellas?


Las basics son aquéllas cuyo éxito no está sustentado en ningún talento demostrable ni esfuerzo, carecen de personalidad y están muy preocupadas por mantener o encontrar a un hombre. En Girls sería Shoshanna; en SATC, Chalotte y en Mujeres Desesperadas Gabi. En la vida real, lo son Blake Lively, Misha Barton o Sienna Miller y en España Amaia Salamanca es un claro ejemplo.

¿Quién está al otro lado?, ¿en qué consiste ser una bad bitch o lagarta, como se 
conocen aquí? Las Bad Bitches mundiales son Beyonce, JLO o Gisele Bundchen. En 
SATC, sería Samantha; en Girls, Jessa y en Mujeres Desesperadas, Lynette. La versión 
más española de ellas son Penélope Cruz y Letizia Ortiz. 

Todas ellas son Bad Bitches porque saben quienes son, lo que quieren y cómo 
conseguirlo, les importan sus carreras profesionales por encima de todo, son muy 
independientes y nada celosas. Van a los suyo y lo que lo que a ti te parezca, les 
importa un comino, siempre serán fieles a ellas misma aunque el mismísimo rey les 
diga que así, mal.

www.ryes.es 
 Alta bisutería, realizada a mano entre una madre y una hija lo que convierte cada pieza en única y exclusiva.

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